En el estrecho valle formado por el río Zelai o Berastegi, en las laderas del monte Uzturre, y proxima a la villa de Tolosa encotramos la localidad de Berrobi
Siempre se ha dado por hecho que la pequeña localidad de Berrobi conoce su primeras referencias históricas en torno a 1374, cuando se unió en régimen de vecindad a Tolosa. Con esta unión los habitantes de Berrobi se aseguraban cierta protección ante la inestabilidad producida por las tropelías de malhechores y nobles locales. Al mismo tiempo se veía favorecida al poder disfrutar de los privilegios propios de toda villa, si bien no obtuvo nunca el titulo de tal. En las cláusulas de la anexión se acordaba que Berrobi debía acatar la autoridad del alcalde de Tolosa, tanto en lo civil como en lo criminal. Además se comprometía a contribuir en los gastos comunes que pudieran surgir. En contrapartida, mantuvo su territorio amojonado así como su propia administración económica y el aprovechamientode sus montes. A pesar de que la autoridad la ejercía el alcalde de Tolosa, en la localidad se mantuvo un jurado aunque con atribuciones muy limitadas. Con el tiempo, el pueblo obtuvo un alcalde pedáneo .que dependía directamente del de Tolosa, ante quien juraba su cargo anualmente.
Si embargo estudiosos del tema demuestran que en el siglo XII se nombra ya al pueblo de Berrobi en un documento oficial.
Históricamente, tenemos un documento que testifica cuál era la división de Guipúzcoa en Universidades, antes de que apareciera el municipio propiamente dicho, es decir, en la etapa pre-municipal. Es el supuesto documento de 1027 de restauración del Obispado de Pamplona y demarcación de su diócesis por Sancho el Mayor de Navarra. Documento apócrifo, pero cuya falsificación es evidentemente muy antigua, en forma tal, que a los efectos es de plena credibilidad.
Según este documento Guipúzcoa estaba dividida en las universidades síguientes: Oyarzun, Hernani, Be!ástegui, Olue, Areria, Goyal, Régil, Sayal, Iraurgui, Iliar, Marquina, Vergara, Léniz y el valle de Oñate bajo señorío particular y no de realengo.
La conquista de Alfonso VIII de Guipúzcoa en la campaña de 1200, tras la muerte de Ricardo Corazón de León el 6 de abril de 1199, con notable pérdida para su cuñado y rey de Navarra Sancho VII el fuerte, da pie para un estudio de los núcleos de poblaciones de Guipúzcoa.
Si queremos completar la visión guipuzcoana y su división territorial previa a la vida municipal, hay que aportar el concepto histórico de valle. Mientras que la Universidad es la reunión de varios barrios o auzos que forman una parroquia, colación o anteiglesia, el valle es el conjunto de universidades agrupadas.
Según esto, Guipúzcoa estaba dividida en valles, y el de Zumabazarrea se extendía a Tolosa y a los pueblos del entorno como Berástegui, Eldua, Elduayen, Berrobi, Ibarra, Gaztelu, Leaburu, Oreja, Lizarza y Belaunsa.
Durante los siglos XVI y XVll se producen diversos intentos por separarse de la autoridad de Tolosa. Del conjunto de lugares avecindados, un importante número de ellos siendo así en el caso de este municipio. Esta situación se mantuvo invariable hasta 1845, cuando con motivo de la aplicación en Gipuzkoa de la Ley de Ayuntamientos, Berrobi pasó a ser municipio independiente.
A pesar de ello, Berrobi no acudirá como tal a las Juntas Generales y Particulares de la Provincia, uniéndose a los representantes de Tolosa.
Tambien es nombrada Berrobi por el coraje de sus hijos
La inmigración vasca ya se perfilaba desde los principios del siglo XIX, pero es a partir del gobierno del General Urquiza que se acentúa una política mas favorable en ese sentido. Lo cierto es que la inmigración vasca, de acuerdo a la clasificación de Kingsley Davis en su obra "La sociedad Humana" (Buenos Aires, 1965, pg. 571), podría incluirse en el grupo denominado "Migración Individual Libre", que alcanza un enorme caudal a través de personas o familias que individualmente deciden trasladarse al país, generalmente orientados por parientes, amigos o conocidos. Terminada la segunda guerra carlista el 28 de febrero de 1876 cuando Carlos María Isidro cruza derrotado el puente de Arnegui, miles de vascos tomaron el rumbo de la Argentina
Como muestra, la vida de don Francisco Lizaso: Nacido en Berrobi, Guipúzcoa, llega al país en 1874, a los 15 de edad. Su primer trabajo fue de boyero, en unos hornos de ladrillos de Villa Luján. Pasa a las Islas de San Fernando, sobre el arro- yo Carabelas, zona donde muchos vascos siguen establecidos hasta la actualidad. A continuación, se coloca como ordeñador en un tambo de Ramos Mejía y a poco asciende a lechero en ese pueblo. Buscando mejores horizontes se coloca de repartidor en la panadería de Ibarra, entre Ramos Mejía y Morón. En 1878 se traslada al comercio de Ortiz y Mendiguren, primero como peón de patio y después como carrero. Aquí adquiere conocimientos comerciales y se convierte en acopiador de cereales y frutos, en la misma firma, que pasa a denominarse "Mendiguren y Lizaso". Por fin, compra varias leguas de campo en Saladillo y Tapalqué.